14/10/17

Leonardo Alezones Lau


15 Poemas




VEGUERO

si a mi paso las flores tiemblan
tiemblan los ríos
es porque mi caballo tiene las encías rotas
el perfume es parte del acto de tocar este día
y la leche que salpicó verdores
desde los ordeños
es un quejido de estrella que hirió el pecho que nos dieron

el río tiembla y la casa construida
es piedra de un sol que canteó nuestros olvidos
el día es amable en pensamiento
yo me voy con mi sombrero a cazar mariposas

todo se lo han llevado las aguas
con mi caballo tan solitarios en el mundo
esperamos que una araña vuelva sobre ella misma
a tejer las flores idas a marchar los mares

juzgando la claridad
entramos a los matorrales y allí
cada galope dado revienta el espejo
donde nos miramos cuando el agua viene de vuelta




COLMILLO

el caballo que bebe
en la poza donde se abandonan los ángeles
a veces se sabe unicornio
y chapotea mariposas dentro del agua
ya no quedan soledades como éstas
pero por algo siempre nos negamos a ensillarlo
ahora que arranca lo florido
de unos mogotes a un lado del cercado
pienso en algún ser elemental de este bosque lluvioso
que logre sanar ríos enteros con cada sorbo suyo
inventando arpegios en su compañía
frente a los que todo lo dicho sobre él
no sea sino un dibujo de un niño que crea blancos delineando con azul




EL HABLA SOLA 

háblame de los cielos
habla de la leche derramada
en las hojas
y mi cuerpo hará saltar a las estrellas
tiemblo con el río
y los peces son lágrimas
de un gigante cuyo corazón
propició las flores que se pierden
joyas esparcidas en el verdor
vuelvo sobre mí
habré abierto y cerrado los ojos
y estaré durmiendo
soñando con los pájaros
entre aromas de laurel
donde las aguas crecen
al sentir como toda luz
se va despeñando por las piedras
y yerbas anhelantes
que extraviaron mis galopes
con la misma placidez de una luna
dispuesta para los ramajes de metal




MONOCROMÍA 

quítale a la noche
la humedad de su brillo
despoja el brillo
de ese rocío que no tienen nuestros días
la flor es la única capaz de alumbrar algo
en presencia del sol
en este canto donde todo es témpera
estaremos prevenidos y atentos
y ni la sequía ni la lluvia serán capaces
de reducir nuestros parajes a grietas o manchas




ANTES DE TI

antes de ti
los pájaros se detenían a mi ventana
para ponerme sobre aviso de tus tristezas
tú eras una lágrima de rocío
en los jardines que ellos evitaron
para no morir de melancolía
eras el ángel que con más de uno jugó
a arrancarles todas las plumas
una perla sideral que sostuvo en sí
los giros de otros planetas y sus satélites
llámate mujer o eje de los dolores terrenales
alumbra nuestro preludio de almas empapadas
y será cada mano tuya la que troquele las espinas
donde se anide un cristo a admirarse de otros vuelos y traiciones
Published: By: Analecta Literaria - sábado, octubre 14, 2017

Juan Pablo González


Tres Poemas





BELLEZA


Mi rostro de piedra resiste el trayecto
concluye el camino, comienza la espera.

Tu cuerpo se asoma y el mar se detiene.

Mis ojos aguardan, buscando los tuyos
consigo mirarnos y tú me sonríes
mi rostro se agrieta, naciendo una boca.

Tu cuerpo se acerca, el aire se agita
colmado de trizas, intento besarte
estallas mi cuerpo, y el niño te besa.




CON VIVENCIA


Una persona.
Un problema.
Una botella.
El problema le agarra las dos manos como pinzas
y atrapa la botella.
El problema no toma
la persona sí
a veces.
La persona no se lleva bien con los problemas
y él le dice que por el bien de los dos tome.
La persona que se queja porque hay otra solución
el problema no lo duda
pero si ya tienen una
y tan sólo hay que tomarla
para qué buscarse otra?
La persona trata de explicarle que esa solución no dura
el problema le susurra que no cuestan demasiado
la persona le enumera consecuencias
el problema le promete acompañarla
la persona que lo mira fijamente
el problema le sostiene la mirada
ella dice que está mal acompañada
él, que no puede vivir sin ella.
Lo comprende
pero no se lleva bien con los problemas.



DECADENCIA 


Peligrosa es del viajero 
la confianza que lo guía 
si descalzo se aventura 
sin saber su paradero. 

Fatigado se rezaga 
se tropieza y cae al suelo 
transformado en una sombra 
queda débil y naufraga. 

Sin relieve, informe repta 
confundiéndose en la noche 
con oscuros personajes 
que reflejos de él detesta. 

Si en penumbras se rebela
en abstracto es que lo hace 
desespera, sale herido
con placebos se consuela. 

Nuevo día se proclama 
pero no para el viajero 
que comienza su rutina 
sin acaso cuestionarla.



JUAN PABLO GONZÁLEZ, nació en Río Cuarto, provincia de Córdoba, Argentina. Formado en los talleres literarios de la S.A.D.E. Río Cuarto. Escribe cuentos y poemas, Ha publicado en diversas antologías locales, fanzines, en diario Puntal, y en algunos libros colectivos del exterior. Es además fotógrafo y docente de fotografía.

Published: By: Analecta Literaria - sábado, octubre 14, 2017

30/11/16

Melanie Herrera


Cinco Poemas



EL UNIVERSO Y SUS POSIBILIDADES

El cielo en mi taza, en mi taza el mar.
El cielo y sus silencios que titilan.
El mar y sus misterios que ondulan.
Los cielos del mar 
que se ahogan.
Los mares del cielo
 que caen.
La taza en mis manos.
En mis manos la taza, el cielo y el mar.
Bebo el cielo y el mar.
El cielo y el mar en mí.
En mí llevo la calma y la furia.
El cielo cabe en mi taza.
En mi taza cabe el mar.


EUFORIA

Una bruma apacible sobre sus párpados
anunciando el nuevo día,
las células de su cuerpo alborozadas
como mariposas danzantes en primavera.

En las primeras luces de la mañana
su mirada se turbaba pregonando algún misterio,
sus ojos se licuaban
y no entendíamos el porqué.

Abrimos la ventana y respiramos el mundo.
Ya no hizo falta nada más.
Comprendimos.


POEMA DE OTREDAD

Salirse de uno
para reencontrarse
con el otro mismo
que se ha perdido.

Abandonarse
la piel, el nombre.
Olvidarse la memoria
y el olvido.
Volverse del revés.

Saberse muesca
o fina línea curva sin espacio
o imagen improyectable
o hueco sin entrada
o huella sin pisada.

Y a pesar de todo,
de vanos intentos,
salirse ciegos,
con una mismidad absoluta
y no reconocerse
en el otro.

Porque del primero,
de ese uno mismo,
por más que queramos
nunca nos iremos
del todo.
Published: By: Analecta Literaria - miércoles, noviembre 30, 2016

Malcon Exequiel Perucca


Cinco Poemas



1. SKYPE

Hoy puedo conversar contigo
Siguiendo con mi dedo
La silueta de tu rostro.
Amarte sin oler tu piel,
Reconocerte a la distancia.
Besarte como un pez
Confinado en este acuario,
Que rehace sus recuerdos
Sin acudir a la memoria
Sino a espejos que confabulan
Mas alla,
Del otro lado,
Al fondo de esta pantalla.
Published: By: Analecta Literaria - miércoles, noviembre 30, 2016

14/11/16

Fran Cisera




NOCTURNO DE RECONQUISTA REMIX

qué es ese ruido y por qué no nos dejan dormir de noche
esa noche...
cruzábamos un puente – recuerdo que nos cruzamos con un chico - 
de boca pálida que no sonríe sino que se abre y quiere tragarnos 
con los ojos
pero nosotras apurábamos el paso porque estamos apuradas
y el futuro se presenta en esa aparición 
algo transparente y eléctrica como el viento
pero por qué no nos dejan dormir esta noche? 



MI AMOR

su lengua se ha vuelto horrenda y está llena 
de polvo rosado
sus dientes se me confunden ahora 
con los transeúntes y los fantasmas y los amigos y las amigas 
que caminan bajo la noche submarina 
y todo pero absolutamente todo lo demás es piedra 
y suena un nombre que no soy yo
pero esta casa sí es mi casa 
y ya está maldita
dos veces maldita tres veces
hueso y polvo y humedad
ay basta 
basta
por qué no juntás tus cosas y te vas de una vez
¿no ves que sufrís como sufren
los que tienen la piel blanca y los ojos hambrientos
y la leche llena de grietas por donde escapa
el sinsentido de su vacío?
como la babosa que se arrastra como babosa 
y tarda vidas en alcanzar la puerta 
que lleva a otras puertas
se arrastra y va dejando atrás su huella 
y me apena que el cielo sea tan grande
y nosotros tan blancos - y nuestra pena transparente
y nuestro dolor: viral - y nuestro llanto 
sea esto:
ya no hay caminos
estamos quietos 
y el cielo es un mito 
y vos quizás lo viste en youtube pero nunca viste nada
tan vasto como el océano dado vuelta – donde los niños lloran eternamente
porque nunca jamás crecerán
y sonríen y sobre todo vuelan – se van
se escapan para transformarse. 
Published: By: Analecta Literaria - lunes, noviembre 14, 2016

13/11/16

Malu Kruk


Cinco Poemas


CRIATURA 


Mis muslos, alas
constelación de soledades
 y luceros feroces
Centella
apenas tu voz me alcanza
se activa el movimiento
Y me elevo
vociferando la espina
 la estrella inagotable
Entonces
tu vientre ya no galopa, estalla
contra el mismo abismo, agita
la desmesura de tu galaxia exangüe
Pero vuelo,
vago entre los muslos
que ya no son míos:
son de esta criatura con alas
y astros
Published: By: Analecta Literaria - domingo, noviembre 13, 2016

Gerardo Grande


Poemas Éditos e Inéditos



De: La Edad Atómica (Córdoba, España, 2014)





Poesía de carne y hueso furia y amanecer
Ahora es posible atravesar continentes sin un centavo en el bolsillo
O caminar toda la noche en cualquier ciudad
Con un buen amigo que se expande por el cielo
Caminar toda la noche
Hasta llegar a ninguna parte
Pero llegar a construir
Cierro los ojos y nos miro en la edad atómica 
Chicos hermosos de cabello alborotado 
Discutiendo largas horas bajo la lluvia
Ladran junto a los perros de la noche 
Los perros que bajo el sol desaparecen 
Porque saben que en la oscuridad
Se esconden las flores luminosas de los sueños 
En la edad atómica se deja todo
Para lanzarse a los caminos
Y todo está bien
Todo está bien  
La violencia de la que no se escapa está bien
Las heridas de la desilusión están bien
El cáncer del tiempo está bien
El hambre
Los edificios que se derrumban
La lluvia de dos cuerpos encontrándose por vez primera
Labios abiertos
Juegos al filo del barranco 
Trifulcas
Todo está bien
Menos la inmovilidad y el silencio
Corre más rápido que la policía
La suma de los errores hace un estilo
Baila   baila
Sobre las ruinas de un país sin nombre
La bandera son los niños destrozados 
Las aves cantando su corazón
En el corazón de los árboles
Que miran todo
Aprendimos más en una canción de 2 minutos
Que lo supuestamente aprendido en una escuela
Rostros jóvenes que no crecerán tristes
Porque enfrentan la vida y sus miserias
Y saben que lo más hermoso se esconde en el siguiente libro
En el siguiente acuario
En la siguiente noche
En el siguiente sexo
En la próxima canción
No hay refugio
Un país abierto en los corazones
Así   
en plural
Porque ahora no basta con la sístole y diástole propias
Ahora se suman el palpitar de toda la flora y toda la fauna
Del cielo y del infierno
Todos los poemas
Todas las caricias
Todo cabe dentro 
En la edad atómica 
Sólo hay dos maneras de vivir
la primera es disfrutar sin parar
la segunda no la conocemos
Published: By: Analecta Literaria - domingo, noviembre 13, 2016

Federico Rodriguez



Siete Poemas



Todo irradia algo,
la luz, la memoria del agua,
la radio sonando desde la distancia,
la dorada franja que se aquieta tras los techos,
el pacífico pasar del olor de la noche
sobre mi casa
la oscuridad del derrumbe del mar,
la voz del pulso de la sangre,
la velocidad de la piel,
todo irradia algo
Que aún no sé como nombrar



esta tarde con mi perro negro
cavamos en el cielo el pozo más grande y
transparente posible,
desde el otro lado todo lo que se olía
eran palabras,
señales,
una imagen,
luego, nos afeitamos con la prestobarba afinada
y salimos al patio a disfrutar
las hojas fosforescentes
que señalaban la puerta del otoño
detrás del parque
Published: By: Analecta Literaria - domingo, noviembre 13, 2016

12/11/16

Pablo Seguí


Siete Poemas


SIRIA Y MUJER

Interrumpís de golpe
la búsqueda: leíste
toda la tarde. Libros
con los que no soñás.

Recordás, al contrario,
eso que viste: bombas
cayendo. Una noticia
cruel y típica, oscura.

Lejana tierra en que
se combate, se muere.
Pero soñaste con
una mujer. Lloraba.



CUATRO AÑOS

Un cuarto de millón
de muertos. De eso habla
el noticiero, en breves
informes. Ignorás
todo de Siria. ¿Morbo?
Observás las imágenes
varias veces al día
y te acordás de Silvio:
una guerra lejana,
e internet te la cuenta
mientras tomás tu mate.
Published: By: Analecta Literaria - sábado, noviembre 12, 2016

Francisco Javier Bustos Briones


Cuatro Poemas



NÚMERO UNO


Este mundo es una gran bola de basura girando en el espacio y nosotros sus ocupantes  número  uno.
Estamos seguros que tenemos muchos sentimientos.
Pero lo sabemos o solo lo creemos.
Sabemos qué es un sentimiento o solo lo interpretamos por qué así lo definieron.
Hay una realidad  que realiza un sentimiento o es solo un impulso.
Impulso fisiológico.
Impulso hormonal.
Impulso nervioso.
¡Me estoy poniendo nervioso!
Impulso eléctrico.
Me estoy quedando sin conexión; se ha caído la señal, ahora no señalo, mi dedo se está quedando dormido, mientras mi boca  bosteza.
¿Qué es lo que nos mueve?
Los cables que nos inervan.
Los destellos eléctricos.
¡Cables sueltos!
Sueltos los cables como tentáculos azules que  reflejan  luminiscencias en los oscuros espacios  vacíos de la conciencia.
Mueve eso qué me aprieta el cerebro.
Deja eso qué me nubla la vista.
Para  con eso qué me enreda los pelos.
Impulso que impulsas a la muerte.
Impulso que impulsas a lamer corazones.
Impulso de carne.
Impulso de hambre.
Impulso ignorante.
Impulso arrogante.
Impulso que impulsas el alma.
Alma que impulsas el carro de compras.
Alma que empuja la basura que se acumula de tantos impulsos impulsivos de  caridad  narcisista.
Impulso impulsa almas.
Alma impulsa el impulso que le hace falta al alma cuando está cansada de recibir impulsos.
¿Qué impulso me impulsa?
Impulsa eso qué me está dejando tuerto.
Tuerto de una oreja qué no escucha a ese ojo qué se arrastra como una mosca a punto de ser descubierta.
¡Oh!
Ella dice mientras la otra deja caer sus manos.
Ella dice con la boca llena de rouge color engaño a felicidad dudosa.
Mientras a la otra se le corre el rouge de color sinceridad vergonzosa a felicidad  honesta.
¡Mira!, mi nuevo jarrón de porcelana japonés  lo compre en  nuestro último viaje.
Es muy lindo no te parece.
¡Verdad!
¡Ah!, siento tanto que tu marido no pueda conseguir  empleo todavía.
Las veo desde mi nube en el cielo de ventanas cuadradas.
Cuadradas ventanas que ventean  los humores de humo que se desprenden de cigarrillos quemados.
Cigarrillos de cabezas prendidas.
Cigarrillos de cabezas rojas.
Hay gente que piensa que esto no debe ser verdad.
Gente sin verdad, no se concibe  su manera de hablar.
Gente que vagabundea soltando impulsos eléctricos de risas eléctricas, risas de locos.
Impulsos que impulsan el alma que se quedo pensando si impulsa o no impulsa esos impulsos por la ciudad dormida.
Y ahora  me pregunto en un impulso impulsivo de un alma que no sabe por qué se pregunta esto.
¿Qué es lo que hicieron de nosotros?
¿Qué es lo que quieren de nosotros?
¿Qué es lo que puedo hacer por vosotros?
Este mundo es una gran bola de basura girando en el espacio.
Espacio al cual ven cómo ocupar.
En cado impulso de energía lanzada a buscar más espacios adonde impulsar almas que quieran elevar sus impulsos.
Almas que se verán lejanas desde todas estás ventanas cuadradas.
Cuadrados ojos  que verán  destellos en el oscuro espacio ocupado.
Published: By: Analecta Literaria - sábado, noviembre 12, 2016

11/11/16

Julieta Novero


Cuatro Poemas



AGUA CORRIENTE


Tengo miedo a la corriente.
Ojalá me deje más cerca del mar
tu río
remanso, remolino
veo fauna en cámara lenta
pasar, volar sobre el Paraná
luces de ciudad titilar
como distantes galaxias, luciérnagas.
Me congelo a ver el cielo.
Siempre te veo lejos
en el fondo
alto monumento erguido
pisando el agua, nieve de montaña
calles húmedas, saladas
mis lágrimas
olas.
Published: By: Analecta Literaria - viernes, noviembre 11, 2016

17/9/16

Melisa Mauriño


Cuatro poemas




LA PIEL DE LA ORUGA

Así como la ninfa
yo también tejía
ese capullo negro
en el corazón de la noche
del derrumbe

trenzaba los hilos
de mis largos cabellos
alrededor de tus dedos

ya estaban humedecidos
de tanto escarbar en mi nombre
caído en esa grieta de luz
que unía y separaba tus labios
de los míos

no usabas alianza en ese dedo
pero mis hilos
quizás demasiado frágiles
aún se cortaban
a la tercera vuelta

y tenía que volver a empezar
como si yo también cayera
del borde de tu tiempo

Así como la ninfa
yo también
me bajaba despacio
el vestido como la piel
de la oruga deslizándose
hasta tocar ese final de cuento
anunciado hasta el hartazgo

y aún así
igual que ella
vi con horror la pausa
el vestido,
muerto en la mitad
del cuerpo,
descubriendo a medias
lo sensual, lo trágico
del amor
cuando no se termina.



Published: By: Analecta Literaria - sábado, septiembre 17, 2016

 

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